Egipto: una 'revolución' en 140 caracteres

Ni el cierre de las oficinas de Al Yazeera ni el 'apagón' de Internet pueden con las redes sociales.
Si algo les enseñaron las protestas en Irán, en junio del 2009, a los gobiernos autoritarios del mundo fue cómo reprimir una revolución en la red. Con el 'apagón' de Internet de la semana pasada, Egipto estrenó nuevas barreras digitales, que pronto se hallaron -gracias a la recursividad de los manifestantes- frente a nuevas formas de enviar información por entre las rendijas.
Cuando el descontento de los iraníes con el resultado de las elecciones del 8 de junio del 2009, en las que la dudosa victoria fue de Mahmud Ahmadinejad, llegó a las calles de Teherán, el régimen hizo algo hasta entonces inédito: bajó a la mitad el ancho de banda disponible en el país, para asegurarse de que no llegaran a la red ni fotos ni videos.
Lo que los represores fallaron en considerar fue el poder de la por entonces todavía no tan popular red de microblogging Twitter, que -debido a que se basa en tweets (mensajes de 140 caracteres o menos)- se coló por entre las rendijas. El término #IranElection se convirtió rápidamente en una tendencia mundial.
Egipto no quería que salieran ni siquiera tweets. Cuando el grupo opositor '6 de abril', uno de los principales promotores de las protestas, se valió de Twitter y Facebook para convocar a miles, el Gobierno desconectó uno a uno la totalidad de los proveedores de Internet.
La solución de Google y Twitter
La lucha de los ciudadanos egipcios por permanecer conectados los llevó a usar todas las opciones posibles para comunicar lo que pasa en el país. El apagón se extendió entonces a los mensajes de texto y la telefonía celular. Sin embargo, cuando parecía que se cerraban todas las puertas, Twitter anunció una alianza con el gigante de Internet Google, que busca abrir una ventana.
En una fusión hasta ahora sin precedentes, Google desarrolló Speak To Tweet, una herramienta que permite a los ciudadanos egipcios 'tuitear' a pesar de la interrupción en las comunicaciones móviles y de Internet. La compañía puso a disposición de los usuarios tres números telefónicos internacionales, en los que pueden dejar un mensaje de voz y el servicio instantáneamente 'tuitea' el mensaje con la etiqueta #egypt.
Google desarrolló el servicio con la ayuda de ingenieros de Twitter que trabajaron el fin de semana con el equipo de SayNow (compañía especializada en experiencias basadas en la voz, que Google adquirió la semana pasada). Los números habilitados son +16504194196 o +390662207294 o +97316199855. Los interesados pueden escuchar los mensajes visitando la página twitter.com/speak2tweet desde cualquier punto del mundo.
"Como mucha gente, hemos estado pegados a las noticias sobre Egipto y pensando cómo podíamos ayudar a los que están allí sobre el terreno", indicó Google en un comunicado. La empresa agregó: "Esperamos que esto de alguna manera ayude a la gente en Egipto a permanecer conectado en este momento tan difícil".
Al Yazeera, contrapoder
Además de la fuerza de las redes sociales, otro actor importante se perfila decisivo en la movilización contra Mubarak. Se trata del canal de televisión qatarí Al Yazeera, que Egipto prohibió el domingo, y que surge en esta crisis como un importante contrapoder capaz de poner a temblar a los regímenes árabes, que lo han acusado de atizar las protestas.
Cuando el ministro de Información de Egipto, Anas El Fekki, ordenó prohibir a Al Yazeera, que estaba cubriendo ampliamente las manifestaciones contra el régimen de Mubarak, el canal replicó que esta decisión procura "acallar al pueblo egipcio".
Además de cubrir exhaustivamente las movilizaciones, Al Yazeera difundió el sábado un mensaje del teólogo qatarí de origen egipcio y consejero de los Hermanos Musulmanes, Yusef Al Qardaui, en el que reclama la renuncia de Mubarak.
"Los gobiernos árabes acusan a Al Yazeera de hacer salir a la gente a la calle, y tienen toda la razón, pero esa acusación es una honra", estimó un universitario de los Emiratos Árabes Unidos, Abdel Jaleq Abdalá.
El canal de televisión, fundado en 1996 por decisión de Qatar, un rico emirato que cuenta con importantes reservas de gas, ya ha tenido problemas con otros regímenes árabes. El presidente de Yemen, un país en el que también ha habido manifestaciones contra el gobierno, llamó por teléfono al emir de Qatar, para quejarse.
El mandatario yemení, Alí Abdalá Saleh, en el poder desde hace 32 años, pidió en esa oportunidad al emir Hamad Ben Jalifa Al Thani "intervenir" ante Al Yazeera para evitar "la provocación, la falsificación de los hechos y la exageración" sobre las manifestaciones, según la agencia oficial yemení Saba.
Caja de resonancia
Los detractores de la cadena televisiva afirman que actúa como caja de resonancia de las ideas islamistas más radicales y que carece de imparcialidad. Para el analista libanés radicado en Londres Abdalá Badrajan, la cobertura de Al Yazeera en Egipto difirió de la que realizó durante los primeros días del levantamiento en Túnez contra el presidente Zine El Abidine Ben Alí, quien terminó huyendo a Arabia Saudí el 14 de enero, tras 23 años en el poder.
A pesar de ello, el cierre de Al Yazeera en Egipto fue muy mal recibido en Occidente. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) condenó el cierre de la cadena de televisión y pidió su inmediata restauración.
"El cierre de Al Yazeera es una flagrante violación de los derechos fundamentales de los egipcios a recibir información sobre la situación por la que atraviesa su país", dijo el coordinador de CPJ para Oriente Medio y el Norte de África, Mohamed Abdel Dayem, en un comunicado de prensa.
Numerosos analistas internacionales han señalado que la cadena qatarí desempeñó un papel "fundamental" al suministrar la información inicial sobre los disturbios.
Apuntan que, antes incluso que las redes sociales, el cubrimiento en árabe y en inglés acerca de las protestas generó un clima propicio para las manifestaciones en Egipto y ayudó a convocar la atención de la comunidad internacional.
A la vez que suben sus índices de rating en todo el mundo, Al Yazeera ha logrado ser vista, al menos en parte, bajo una luz diferente de la que tenía cuando su cubrimiento noticioso de la guerra en Irak le valió ser satanizada por la administración de George W. Bush.
Cuando el descontento de los iraníes con el resultado de las elecciones del 8 de junio del 2009, en las que la dudosa victoria fue de Mahmud Ahmadinejad, llegó a las calles de Teherán, el régimen hizo algo hasta entonces inédito: bajó a la mitad el ancho de banda disponible en el país, para asegurarse de que no llegaran a la red ni fotos ni videos.
Lo que los represores fallaron en considerar fue el poder de la por entonces todavía no tan popular red de microblogging Twitter, que -debido a que se basa en tweets (mensajes de 140 caracteres o menos)- se coló por entre las rendijas. El término #IranElection se convirtió rápidamente en una tendencia mundial.
Egipto no quería que salieran ni siquiera tweets. Cuando el grupo opositor '6 de abril', uno de los principales promotores de las protestas, se valió de Twitter y Facebook para convocar a miles, el Gobierno desconectó uno a uno la totalidad de los proveedores de Internet.
La solución de Google y Twitter
La lucha de los ciudadanos egipcios por permanecer conectados los llevó a usar todas las opciones posibles para comunicar lo que pasa en el país. El apagón se extendió entonces a los mensajes de texto y la telefonía celular. Sin embargo, cuando parecía que se cerraban todas las puertas, Twitter anunció una alianza con el gigante de Internet Google, que busca abrir una ventana.
En una fusión hasta ahora sin precedentes, Google desarrolló Speak To Tweet, una herramienta que permite a los ciudadanos egipcios 'tuitear' a pesar de la interrupción en las comunicaciones móviles y de Internet. La compañía puso a disposición de los usuarios tres números telefónicos internacionales, en los que pueden dejar un mensaje de voz y el servicio instantáneamente 'tuitea' el mensaje con la etiqueta #egypt.
Google desarrolló el servicio con la ayuda de ingenieros de Twitter que trabajaron el fin de semana con el equipo de SayNow (compañía especializada en experiencias basadas en la voz, que Google adquirió la semana pasada). Los números habilitados son +16504194196 o +390662207294 o +97316199855. Los interesados pueden escuchar los mensajes visitando la página twitter.com/speak2tweet desde cualquier punto del mundo.
"Como mucha gente, hemos estado pegados a las noticias sobre Egipto y pensando cómo podíamos ayudar a los que están allí sobre el terreno", indicó Google en un comunicado. La empresa agregó: "Esperamos que esto de alguna manera ayude a la gente en Egipto a permanecer conectado en este momento tan difícil".
Al Yazeera, contrapoder
Además de la fuerza de las redes sociales, otro actor importante se perfila decisivo en la movilización contra Mubarak. Se trata del canal de televisión qatarí Al Yazeera, que Egipto prohibió el domingo, y que surge en esta crisis como un importante contrapoder capaz de poner a temblar a los regímenes árabes, que lo han acusado de atizar las protestas.
Cuando el ministro de Información de Egipto, Anas El Fekki, ordenó prohibir a Al Yazeera, que estaba cubriendo ampliamente las manifestaciones contra el régimen de Mubarak, el canal replicó que esta decisión procura "acallar al pueblo egipcio".
Además de cubrir exhaustivamente las movilizaciones, Al Yazeera difundió el sábado un mensaje del teólogo qatarí de origen egipcio y consejero de los Hermanos Musulmanes, Yusef Al Qardaui, en el que reclama la renuncia de Mubarak.
"Los gobiernos árabes acusan a Al Yazeera de hacer salir a la gente a la calle, y tienen toda la razón, pero esa acusación es una honra", estimó un universitario de los Emiratos Árabes Unidos, Abdel Jaleq Abdalá.
El canal de televisión, fundado en 1996 por decisión de Qatar, un rico emirato que cuenta con importantes reservas de gas, ya ha tenido problemas con otros regímenes árabes. El presidente de Yemen, un país en el que también ha habido manifestaciones contra el gobierno, llamó por teléfono al emir de Qatar, para quejarse.
El mandatario yemení, Alí Abdalá Saleh, en el poder desde hace 32 años, pidió en esa oportunidad al emir Hamad Ben Jalifa Al Thani "intervenir" ante Al Yazeera para evitar "la provocación, la falsificación de los hechos y la exageración" sobre las manifestaciones, según la agencia oficial yemení Saba.
Caja de resonancia
Los detractores de la cadena televisiva afirman que actúa como caja de resonancia de las ideas islamistas más radicales y que carece de imparcialidad. Para el analista libanés radicado en Londres Abdalá Badrajan, la cobertura de Al Yazeera en Egipto difirió de la que realizó durante los primeros días del levantamiento en Túnez contra el presidente Zine El Abidine Ben Alí, quien terminó huyendo a Arabia Saudí el 14 de enero, tras 23 años en el poder.
A pesar de ello, el cierre de Al Yazeera en Egipto fue muy mal recibido en Occidente. El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) condenó el cierre de la cadena de televisión y pidió su inmediata restauración.
"El cierre de Al Yazeera es una flagrante violación de los derechos fundamentales de los egipcios a recibir información sobre la situación por la que atraviesa su país", dijo el coordinador de CPJ para Oriente Medio y el Norte de África, Mohamed Abdel Dayem, en un comunicado de prensa.
Numerosos analistas internacionales han señalado que la cadena qatarí desempeñó un papel "fundamental" al suministrar la información inicial sobre los disturbios.
Apuntan que, antes incluso que las redes sociales, el cubrimiento en árabe y en inglés acerca de las protestas generó un clima propicio para las manifestaciones en Egipto y ayudó a convocar la atención de la comunidad internacional.
A la vez que suben sus índices de rating en todo el mundo, Al Yazeera ha logrado ser vista, al menos en parte, bajo una luz diferente de la que tenía cuando su cubrimiento noticioso de la guerra en Irak le valió ser satanizada por la administración de George W. Bush.
Noticia Escaneada



Dos modalidades comunicativas (escritura textual y escritura hipertexto).
ResponderEliminarLa escritura textual es un texto fácil de leer y de una influencia ya que llego a ser punto de considerarse una gran necesidad de leer la escritura textual son libros o periódicos.
La escritura hipertexto se trata de textos electrónicos pues que son obligados a ser breves y creativos en la comunicación son textos de pantalla.
claro que se pueden ver las diferencias entre los 2 textos ya que el primero (escrito textual)tiene mas información y no se puede modificar,y el segundo (escrito hipertexto)es coto y se puede agregar o guitar cierta información no importante
María Cenaida Hernández Lesmes
G 28
esto es verdad la red Internet para extinguirla sera un poco difícil por no decir imposible
ResponderEliminarEn conclusión la Internet se resume a tan solo un click para poder tener acceso a cualquier información. Ya sea noticias,historia,artículos en fin. evitando así a la humanidad el verdadero interés de investigar y de profundizar un tema mediante una modalidad "escrita textual"
ResponderEliminarG 28: Ferney Andres Garcia Murillo.
Aunque la escritura hipertextual suele transmitirnos la información de manera mas breve, es de resaltar que no siempre obviar parte del artículo resulta satisfactorio para el lector, ya que precisamente en estos textos se omite gran parte de la información.
ResponderEliminarG28: Mayra Alejandra Bernal Rodríguez